Según el plan del gobernador Rick Perry, criticado por grupos de derechos civiles, se colocarán cientos de cámaras en ranchos y otras propiedades privadas del área fronteriza que se utilizan como corredores de traficantes de drogas e indocumentados.
Perry dijo en El Paso (Texas) que las cámaras de vigilancia, que costarán cinco millones de dólares y cuya instalación está prevista que comience en un mes, no alentarán los ataques contra los inmigrantes indocumentados porque no reflejarán el lugar exacto donde se origina la imagen.
Su plan, denominado Río Grande, ha sido criticado por la Unión de Libertades Civiles Americanas, la cual sostiene que el material visual podrá ser utilizado por grupos antiinmigrantes para atacar a los indocumentados, ya que podrá verse en directo a través de internet desde cualquier computadora.
Ángela Zambrano, en representación de la Alianza Nacional de Comunidades Latinas y Caribeñas, anunció en Los Ángeles que el Congreso Nacional Latino se celebrará en esta ciudad californiana del 6 al 10 de septiembre.
El objetivo del congreso, manifestó, es profundizar en asuntos que afectan a los hispanos residentes en Estados Unidos, como educación, salud, participación política y derechos de los inmigrantes, con el fin de unificar estrategias de lucha en pro de sus intereses.